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febrero 27, 2019

La educación como motor de las finanzas personales

La educación como motor de las finanzas personales

Hace algunas semanas leí el libro de Andrés Oppenheimer “Sálvese quien pueda”*, en el que da cuenta del efecto del cambio tecnológico y la robotización respecto de las futuras fuentes de empleo. De esa lectura se desprende la reflexión que muchas de las áreas de especialización actuales desaparecerán y serán creadas nuevas, trabajos que aún hoy no existen y para los cuales no estamos preparados, ni los jóvenes y menos aún las generaciones mayores.

¿Qué sentido tendrá entonces dedicarle una gran cantidad de recursos tanto financieros como de tiempo a una educación superior o lograr un título universitario? Como padre de familia ¿cómo debo orientar a mis hijos sobre el camino correcto en los años por venir si mucha de la información del pasado se vuelve poco útil en los escenarios futuros? ¿será mejor decisión gastar o invertir importantes sumas de dinero en una carrera universitaria para la cual quizá no haya suficiente empleo en los próximos años y los trabajos que se presenten, estarán automatizados, mal pagados o en niveles de ingreso comparables a actividades productivas que no requieren de un título universitario? ¿o será mejor invertir una parte de ese dinero en conocimientos de negocios y otra en crear un proyecto productivo propio?

Parece que todas estas son preguntas válidas en un entorno de incertidumbre en el cual no hay un camino claramente trazado que garantice, como hace medio siglo, que el contar con una educación universitaria resolvería en gran medida la provisión de recursos para una familia, dándole trabajo prácticamente permanente, en la misma empresa y asegurando niveles de bienestar como una casa propia, un auto de año reciente, vacaciones anuales al extranjero y acceso a escuelas de calidad.

Dejando de lado el título universitario, lo que sí es un hecho comprobado es que invertir en educación seguirá siendo una excelente alternativa de movilidad social y de potenciar la salud y crecimiento de tus finanzas personales.

La educación debe ser vista con ojos más críticos: ya no se trata de educarse por educarse, de ir a la escuela porque así debe ser y de escoger una carrera para tener algo a que dedicarme. Se debe evaluar en términos de la contribución de un determinado conocimiento para mejorar mi nivel de vida y de  mi entorno, conocimiento que me ayude a potenciar mis habilidades como el trabajo colaborativo, la tolerancia a la frustración, comunicación efectiva, liderazgo, una mínima habilidad matemática, el pensamiento crítico, ventas , cómo funciona el dinero, las finanzas y las inversiones, metodologías aplicadas a una área específica, el aprender otro idioma o desarrollar un nivel adecuado de cultura general para evitar ser víctima de engaños y poder reconocer información válida de la que es ficticia o de relleno. La transformación digital implica que aprendamos las nuevas formas de comunicarnos eficientemente, que sepamos adaptarnos a nuevas herramientas y comprendamos cómo ser más productivos en lo personal y con los recursos que disponemos.

Educarnos para el futuro cercano, implica entender que el aprendizaje es una actividad continua no sujeta a niveles socioeconómicos o rangos de edad y lo más importante, aprender que el conocimiento y su aplicación depende fundamentalmente de mi decisión para estar abierto a aprender nuevas cosas todo el tiempo y no esperar a que mi empleador decida cuando y en qué capacitarme.

El conocimiento es un proceso evolutivo. De mi aprendizaje anterior se dan las bases para proyectarme a nuevas formas o métodos para aprender  temáticas nuevas. Seguramente hay aprendizajes de épocas pasadas que iré perdiendo por falta de uso o de aplicación práctica, pero representa una base para lograr conocimiento nuevo. Quizá hacer la comparación con la reconstrucción de una casa o edificio donde parte del material de desecho de la obra original, sirve como relleno o mezcla para la nueva edificación.

El reto es comprender que el mundo a nuestro alrededor está en continua transformación y debemos participar de ello.

* Andrés Oppenheimer/Sálvese el que pueda/el futuro del trabajo en la era de la automatización/Debate/2018/ISBN-10:6073163274

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